COMER
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Cuando las primeras patatas llegaron a España en el último tercio del siglo XVI (registros hospitalarios de Sevilla mencionan la compra de este tubérculo en 1573 para alimentar a los enfermos del Hospital de las Cinco Llagas) procedentes de los Andes y, más en concreto, de Perú y Bolivia, fueron muy pocos quienes llegaron a imaginar la fama que alcanzaría este alimento. Sobre todo, porque al principio las patatas se hicieron servir como forraje para los animales o para dar de comer a los presos y, en general, a los más desfavorecidos. Sin embargo, en el siglo XXI las patatas se han convertido en uno de los alimentos preferidos de niños y mayores.