COMER
Compartir esta entrada
Los alimentos que degustamos en cada comida no actúan solos, sino que interaccionan entre sí: a veces unen sus fuerzas y en ocasiones (pocas) se anulan mutuamente. No obstante, lo normal es que exista una buena química entre ellos, lo que da lugar a parejas ganadoras, dúos dinámicos y matrimonios de conveniencia.