25/07/2024
Magazine
Historia de la sed, de san Isidro y de la capitalidad de Madrid
Aunque la sed siempre ha estado a la sombra del hambre a la hora de causar motines y guerras, no ha habido daga tan afilada a la hora de poner pies en polvorosa
Compartir esta entrada
Cuenta en sus memorias Luis Buñuel, que los vecinos de Castelserás (un pueblo turolense a diez kilómetros del suyo) sacaron a un cristo en procesión. Fue hacerlo y nublarse el cielo de repente. Pero, al poco, las nubes se evaporaron. La cuestión es que los lugareños lo entendieron como una broma del intercesor, así que lo lanzaron al río para darle un escarmiento. El cristo siguió el curso del Guadalope hasta que lo encontraron unos vecinos de Alcañiz. Tras identificarlo, decidieron que los autores sólo podían ser judíos. Desde entonces, parece que llaman así a sus vecinos de Castelserás.