COMER
Compartir esta entrada
Escribe el biólogo danés Nicklas Brendborg en “Superestimulados” (Destino), que una de las tácticas comerciales que utiliza la industria para no declarar el azúcar en la lista de ingredientes es usar diferentes tipos de concentrados. El “concentrado de fruta”, por ejemplo, “se consigue pelando la fruta, por la que está pierde la mayoría de las vitaminas y la fibra, y extrayendo el zumo de lo que queda para luego quitarle la pulpa”, explica . “Luego se evapora el agua, de tal modo que queda el azúcar y poco más. Es un truco que se utiliza a menudo en el empaquetado de aperitivos y tentempiés destinados a consumidores preocupados por la salud, porque decir ´concentrado de fruta´ suena más sano que azúcar”, añade.